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16 oct 2006

"Una Princesa Mexica En Los Pirineos” 1a Parte



En este primer escrito compartiré una vivencia que tuve en España, particulamente en la región de los pirineos en Cataluña cuando me contaron que había una princesa en un lugar llamado Toloriu y decidí ir a buscarla.

En todo el mundo circulan leyendas de tesoros enterrados, desaparecidos en extrañas circunstancias, en México no podríamos ser la excepción, esta leyenda se remonta a los años de la llegada de los europeos a la capital del imperio mexica, la gran ciudad de Tenochtitlan.

Hernan Cortés entra en la ciudad el 8 de Noviembre de 1519, lo acompaña un ejército de poco más de 400 europeos y un gran contingente de guerreros nativos, provenientes de las diferentes naciones que habían sido vencidas o estaban en guerra con los mexicas.

Cortés y sus hombres son hospedados en uno de los palacios de la ciudad, el palacio de Axayácatl, anterior Tlatoani y padre del Motecuzoma Xocoyotzin, ahí permanecen hasta la noche del 30 de Junio de 1520, en que salen de la ciudad perseguidos por el ejército mexica, este acontecimiento es conocido como "La Noche Triste", cuando Cortés se sienta a llorar su derrota bajo un ahuehuete.

Pues bien, entre estas dos fechas, Cortés reúne para si un gran tesoro, proveniente de las arcas de Motecuzoma y de los nobles mexicas, algunas piezas de oro son fundidas y convertidas en barras para su transportación.

La noche en que salen de la ciudad, lo primero que llevan consigo es el tesoro, Tenochtitlan estaba construida en una isla, tres calzadas la comunicaban con tierra firme, Cortés y sus hombres salen por la calzada oriente, que lleva a Tlacopan, al ser descubiertos huyen tratando de salvar el botín, muchos hombres reconsideran la situación y tiran el oro que llevan cargando para salvar sus vidas, otros se hunden en las aguas del lago aferrados a la riqueza que cargan, aquí comienza propiamente la leyenda del Tesoro de Motecuzoma.

Repuesto de la derrota Cortés regresa y pone sitio a la ciudad, dicho sitio comienza del 30 de Mayo de 1521 y termina el 13 de Agosto del mismo año, día en que captura a Cuaúhtemoc, sobrino de Motecuzoma Xocoyotzin, quien para entonces es el Huey Tlatoani de los mexicas.

Con la idea de que Cuaúhtemoc sabe donde esta oculto el tesoro que perdió el día en que salió huyendo de la ciudad, Cortés lo tortura quemándole los píes para obtener el paradero del oro perdido, acción inútil ya que el Tlatoani no dice nada.

La colonia comienza, llegan mas europeos al recién creado virreinato de la Nueva España, muchos aventureros que buscan fortuna y gloria en el nuevo mundo, las tradiciones locales y la gente alimentan su imaginación con la leyenda del Tesoro de Motecuzoma, escondido por los mexicas para salvarlo de la codicia de Cortés.

Mientras tanto en España, en la región de Cataluña, regresa uno de los hombres que acompañaron a Cortés en su expedición, Juan de Grau, Barón de Toloriu, con el va una de las hijas de Motecuzoma, una princesa mexica, Xipahuatzin, bautizada con el nombre de María, descubrirá en Europa el frío y la nieve, nunca volverá a su tierra.

Contrae matrimonio con Juan de Grau y se establecen en el poblado de Toloriu, aunque pasa largas temporadas en una casa ubicada en el camino entre El Querforadat y Martinet, ambos pueblos ubicados en la sierra de Cadí, en la parte inicial de los pirineos, la casa es conocida como Cal’ Bima, en los años en que vivió en esta región comienza a circular rumores que hacen referencia a unas extrañas monedas de oro que la princesa entrega a un banquero para su cuidado, los rumores crecen, al parecer la princesa logro salvar parte del tesoro de su padre de las manos de Cortés.

Estos rumores acompañan a la vida de la princesa hasta el 10 de Enero de 1537 que es cuando fallece y es sepultada debajo del altar mayor de la pequeña iglesia de Toloriu, los habitantes del lugar corren la noticia de que es enterrada con parte del tesoro que trajo de México.

La leyenda se queda en Cadí, hasta que un día casi 400 años después en 1934, se presentan en Toloriu dos exploradores alemanes, compran una serie de propiedades en las que creen encontrar el tesoro perdido, hacen varias excavaciones en Cal’ Bima y en la iglesia de Toloriu, dos años después con el comienzo de la guerra civil española desaparecen, si alguna vez la princesa estuvo enterrada ahí, ya no lo esta más.

En 1963 en el frente de la iglesia de Toloriu se coloca una placa con la siguiente inscripción:

Le Chapitre Des Chevaliers De L’ Ordre De La
Couronne Azteque De France
A La Memorie De
S.A.I. Princesse Xipaguatzin Moctezuma
Epouse Du Noble Juan De Grau
Baron De Toloriu
Decedee En L’ An 1537

1963 Chevalier L. Vilar Pradal De Mir


El Capítulo De Los Caballeros De La Orden De La
Corona Azteca De Francia
A La Memoria De
S.A.I. Princesa Xipaguazin Moctezuma
Esposa Del Noble Juan De Grau
Barón De Toloriu
Muerta el año 1537

1963 Caballero L. Vilar Pradal De Mir


Como toda leyenda, esta tiene su parte de verdad y su parte de ficción, además de diferentes versiones de la misma, lo que he escrito aquí podría tomarse como la historia “oficial”, en la siguiente ocasión complementare el relato contando lo que yo pude ver, oír y sentir cuando estuve en Toloriu buscando a la princesa Xipahuatzin.



© JFRB 0601092006

"Una Princesa Mexica En Los Pirineos” 2a Parte


En esta segunda parte contaré la travesía para encontrar a la princesa Xipahuatzin.

El primer paso fue llegar a la ciudad más cercana a la sierra de Cadí, La Seu D’ Urgell, de ahí un autobús o autocar, usando el termino local, me llevó por la carretera N-260, camino que llega a Puigcerda, descendí del transporte en un lugar llamado El Pont de Bar, que era la parada mas cercana a mi destino, mi sorpresa mas agradable en ese momento fue ver y sentir la nieve por primera vez en mi vida ya que era invierno y recientemente había nevado.

Posteriormente guiado por un mapa que aparecía en un artículo de una revista, de la cual llevaba fotocopias, me dispuse a seguir la dirección indicada, con el objetivo de encontrar una bifurcación en el camino que me llevara a Toloriu, me confundí un poco ya que estaba rodeado de montañas, así que le pregunte a una señora que bajo del autobús conmigo en donde se encontraba el pueblo, amablemente me señalo una cruz que remataba una pequeña construcción en lo alto de la montaña que estaba frente a nosotros, indicándome que ese era, sorpresa!!!, no tome en cuenta la topografía en el mapa que estaba sirviéndome de guía.

Después de caminar unos minutos, llegue a la bifurcación que conduce a Toloriu, ya con la idea de que me esperaba un largo trecho cuesta arriba para recorrer, justo cuando comenzaba a hacer camino una camioneta 4X4 apareció detrás de mi, me hice a un lado para darle paso, pero se detuvo, un señor de aproximadamente 60 años, bajó la ventanilla y me preguntó si iba a subir, inmediatamente le dije que si. Una vez arriba del transporte nos presentamos, resultando que él también se llamaba Jorge, en catalán Jordi, le comenté que iba a Toloriu siguiendo la leyenda de la princesa mexica, por primera vez oí nombrarla “Chipaguatzin”, esto debido a que los catalanes pronuncian la “x” como “ch” además de que castellanizado “hua” se pronuncia “gua”.

Jordi me contó también que su mamá era de México, nació en Cuba, pero llego muy pequeña a Veracruz, así que se crió ahí y se consideraba mexicana, conoció a su padre se casaron y mudaron a España, ahí nacieron el y su hermano, su mamá siempre quizo regresar a México, ser enterrada en su tierra, pero no pudo y murió lejos del que consideraba su país, posteriormente Jordi y su hermano viajaron a México en representación de ella, esta historia me dio un poco de nostalgia por México.

Me hizo saber también que él vivía en el último pueblo de la montaña, El Querforadat, donde compartía la casa con su hermano, y me ofreció su ayuda si algo se me ofrecía.

Llegamos a Toloriu, es un pueblo pequeño, sobresale la torre de la iglesia, tiene una vista excelente de lo que son las primeras elevaciones de los Pirineos y la sierra de Cadí, después de despedirme de Jordi dirigí mis pasos al pueblo, fue un poco difícil caminar por la nieve, ya que me resbalaba, el pueblo estaba desierto solo ví a un señor que se encontraba fuera de una casa barnizando unas puertas.

Finalmente después de varios resbalones y con las calcetas totalmente mojadas llegué a la iglesia, una construcción sencilla pero muy agradable. Me sentí un poco frustrado al ver que estaba cerrada y el interior estaba lleno de herramientas, costales de yeso y botes de pintura, estaban remodelándola.

En la parte superior izquierda de la entrada se encuentra la placa en memoria de la princesa, prácticamente esta construcción indica la parte final del pueblo, en la parte de atrás se encuentra un pequeño cementerio, pude adivinarlo por a las cruces que sobresalían en la nieve.


Después de maravillarme con el espectáculo de los pirineos nevados regresé a la parte frontal del pequeño templo, tratando de buscar algún otro indicio de la princesa, tal vez algún letrero o algo que me dijera más de ella, no encontré nada.

Recordé al señor que se encontraba barnizando y fui a buscarlo, seguía ahí entretenido, lo interrumpí presentándome y preguntándole acerca de la princesa, muy amablemente comenzó a platicarme lo que sabía, lamento mucho no recordar su nombre, solo recuerdo el de su esposa, debido a que es el mismo que el de mi madre, Araceli, me la presentó posteriormente cuando me invito a entrar a su casa para mostrarme una foto de la iglesia hacia años, me platicaron que eran originarios de Palma de Mallorca. Sólo estaban ahí por días libres, esperaban a su hija que llegaría de Barcelona, supongo que vieron el hambre en mi rostro, ya que me ofrecieron una lata de coca-cola y un emparedado de sobresada (un embutido originario de Mallorca), la verdad me hicieron un gran favor ya que tenía mucha hambre y aunque no como mucho cuando estoy de viaje si es necesario para continuar.

Después de contarme algunos pormenores de la leyenda de la princesa, me indicaron también como podría llegar a Cal’ Bima. Muy contento y con el estómago lleno salí de Toloriu tomando el camino que lleva a El Querforadat, cuesta arriba, ya que como me había dicho Jordi, es el último pueblo de la montaña.

Horas después cansado, con frío y hambre llegué a El Querforadat, desde ahí se puede ver en la cima de una montaña Cal’ Bima. Para llegar ahí había que bajar de donde estaba hacia un pequeño valle por donde corre un río, de ahí hay que subir nuevamente otra cuesta para llegar finalmente a la casa.

Ya era tarde y estaba oscureciendo, seguí el camino con el fin de cruzar el pueblo y bajar al valle, pero al darme cuenta de que se iba a hacer de noche antes de llegar a mi objetivo regresé sobre mis pasos. No tenia ni idea de donde iba a quedar a pasar la noche ya que no había ningún hotel, recordé a Jordi, me puse a buscar su casa en el pueblo guiado por la descripción que me había dado, finalmente la encontré, pero no había nadie, esperé un rato, poco después llegó una camioneta, era el hermano de Jordi que regresaba, me presenté y le conté rápidamente la historia de cómo conocí a su hermano y que lo buscaba para pedirle posada por esa noche. Él desconfió de mí, lo cual era comprensible. Aún así me dijo que en la última casa del pueblo se encontraba un guardia chileno que vigilaba el lugar, y que tal vez él podría ayudarme.


Tomé el camino hacia la casa que me habían indicado, cuando llegué encontré a un señor de unos 40 años de edad, le conté mi historia y le pedí refugio por una noche. Me dijo que ahí se encontraba el dueño y que estaba a punto de irse, pero tendría que hablar con él, pues bien me dirigí con la persona que me indicó, lo llamó Félix (un hombre con fisonomía ibérica y barbado), me presenté y conté mi historia nuevamente, cuando le pedí refugio me dio una respuesta negativa. Me entristecí un poco, pero comprendí su posición, recordando que estaba por irse, le pregunté si podría llevarme a Puigcerda, ahí tal vez conseguiría un hotel donde pasar la noche, su respuesta fue favorable.

Después de meditarlo un poco, Félix me preguntó que quería, le dije que estaba ahí por la leyenda de la princesa pero la noche había llegado antes de que yo llegará a Cal’ Bima, así que tendría que posponer la visita para el día siguiente. Después de contarle esto cambió su actitud y me permitió quedarme a pasar la noche ahí, me ofreció de cenar y me contó acerca de un viaje que hizo a México y también sobre la princesa.

La casa de Félix era un restaurante para los fines de semana y temporada de vacaciones, él es chef; ahí se encontraban el guardia chileno cuyo nombre no recuerdo, me disculpo por esta situación, también estaba un matrimonio originario de Ecuador, todos empleados de Félix.

Durante la cena Félix me dijo que la princesa “Chipahuatzin” pasaba largas temporadas en Cal’ Bima, añorando regresar a México, cosa que nunca hizo. La leyenda también contaba que había muerto de tristeza por este mismo motivo.

Varias personas habían buscado el tesoro, algunos decían que lo habían encontrado, otros que todavía está enterrado en algún lugar de la zona, en la iglesia de San Jaume en Toloriu o en Cal’ Bima o en algún lugar de la sierra de Cadí, la imaginación de las personas juega con todas estas posibilidades y va enriqueciendo más la leyenda de Xipahuatzin.

Después de la cena Félix se retiró, no sin antes indicarme donde dormiría, caí como piedra, por la mañana desperté temprano y después de despedirme emprendí el camino a Cal’ Bima; después de una caminata no muy larga llegue finalmente a mi objetivo.

La puerta principal estaba asegurada con un pedazo de alambre, lo quité y pude acceder al interior de la casa. Lo primero que pude ver en el interior fue el patio, es bastante amplio, también hay lo que parece eran caballerizas y una bodega.

Pude ver el acceso principal a las habitaciones de la casa, el lugar es algo tétrico pero no me dio miedo. Entré y vi el descuido en el que estaba Cal’ Bima, había botellas, latas de comida y basura, en una de las esquinas se había acondicionado una parrilla, obviamente era usado para fiestas por la gente. En una repisa encontré un par de velas, un impulso me llevó a tomarlas aún y cuando no las necesitaba ya que llevaba una lámpara. Recorrí todas las habitaciones de la casa, abrí las ventanas para que entrara un poco de luz, me pareció un lugar agradable a pesar de todos los desperfectos que presentaba.

Permanecí un rato en la casa, recorriéndola, cada rincón, no recuerdo exactamente cuanto tiempo pasó, pero la experiencia fue única, de las paredes de la casa, donde consideré que era la parte mas antigua, tome dos piedras; del suelo del patio tome tierra que puse en un pequeño recipiente.

Salí de la casa, cerré la puerta principal con el trozo de alambre que tenía en un principio y antes de irme saqué de mi mochila una de las velas que encontré en el interior, la puse en el suelo sobre la nieve y la encendí con mi encendedor, no pensé muchas cosas en ese momento, simplemente sabía que esa vela era para la princesa. Le agradecí el haberme dejado encontrarla y emprendí el regreso.

En el camino de regreso tuve un pequeño contratiempo, me perdí, no encontraba como regresar al valle para volver a subir a la montaña en donde está El Querforadat, después de un rato decidí tomar el camino más rápido: ir cuesta abajo hasta encontrar el río que corría, y que todavía podía escuchar. Esto fue un poco doloroso ya que me resbalé, rasguñe y golpee con algunas ramas, pero no paso a mayores. Finalmente encontré el río y lo seguí de regreso hasta encontrar el camino. Pase por El Querforadat, un rato después tuve a la vista Toloriu, pase a despedirme de Araceli y de su esposo, para agradecerle sus atenciones, me presentaron a su hija que ya había llegado de Barcelona, me regalaron también sobresada, el embutido con el cual me habían preparado el emparedado en el día anterior.

Me despedí de ellos y antes de dejar Toloriu me dirigí a la iglesia de Sant Jaume, tome dos piedras de sus muros y en la entrada coloqué y encendí la vela que tenía en mi mochila. Con esto completaba mi agradecimiento a la princesa Xipahuatzin por dejarme encontrarla, me despedí de ella y seguí mi camino de regreso.

Unas semanas después regresé a la ciudad de México, al día siguiente de mi llegada, fui al centro de la ciudad, una vez ahí me dirigí a las ruinas del templo mayor, la que era la mayor construcción de la antigua Tenochtitlan, ahí se adoraba al dios de la guerra Huitzilopochitli y al dios de la lluvia Tláloc, ahí se hacían los rituales en los que se arrancaba el corazón a los sacrificados y se ofrecía a los dioses. En las ruinas, arroje dos piedras de las que lleve conmigo, una provenía de Cal’ Bima y otra de la iglesia de Sant Jaume, también deposite parte de la tierra de Cal´Bima.

Esta es la historia de la princesa Xipahuatzin, la leyenda la convirtió en la guardiana del tesoro de su padre, el Huey Tlatoani Motecuzoma Xocoyotzin, un tesoro de oro, plata y piedras preciosas. Para mi el tesoro fue encontrarla a ella, conocer su historia y los lugares donde estuvo que aún conservan su esencia. Parte de esa esencia está de regreso ya en el lugar de sus antepasados, nombrado por ellos como el corazón del único mundo, la ciudad de México-Tenochtitlan.



© JFRB 0413092006

9 oct 2006

Estimulación Postnatal

Masajes al bebé

Preparación

Escoje un periodo de tiempo en el cual tú y el bebé se encuentren relativamente relajados y tranquilos. Media hora después de que el niño haya comido.

Asegúrate de que la temperature del cuarto esté tibia y agradable para que no sienta frío (25-28 grados centígrados). Desviste completamente al bebé. Si el ambiente está frío o húmedo, usa una cobijita para cubrir aquellas partes del cuerpo que no estén siendo masajeadas.

Coloca al bebé en una superficie suave para que se sienta seguro y ambos puedan trabajar con comodidad. Ten algunas almohaditas a mano.

Es conveniente untarse un poco de crema de bebé en las manos y frotárselas para que estén suaves y tibias.

Básicamente el masaje fluye desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Con delicadeza y suavidad trabaja con suaves toques en la cabeza, cara, mejillas, hombros, brazos, pecho, estómago y piernas.

Finaliza el contacto en la parte anterior del bebé con largos y ligeros toques desde la cabeza hasta los dedos de los pies.

Mientras lo acaricias obsérvalo dulcemente. Míralo al mismo tiempo que tus manos entran en contacto con su piel. De este modo estimulas en el niño todos sus sentidos y se establece una comunicación mas intensa, visual y táctil. Si te provoca hablarle hazlo, no te inhibas.

Recuerda que son necesarios, toques cuidadosos y amorosos, no un masaje mecánico, por ello es conveniente ser flexible y no mantener una rutina rígida en los ejercicios.

Si el bebé quiere voltearse o cambiar de posición en el transcuro del masaje, déjalo, no lo obligues a mantener una posición. Puedes volver a retomar estas áreas después.

Técnica

Presión a usar: cierra tus ojos y presiona tus párpados. La presión que se debe usar con el bebé no debe ser mayor a la que usas en tus párpados sin causar molestias. Luego procede a continuar los ejercicios en el bebé.
En las áreas pequeñas sólo usa las yemas de los dedos.
En las áreas grandes usa la parte grande de las manos (dedos y/o la palma).
"Dar golpecitos" significa tocar suavemente la superficie de la piel, y "masaje" es mover suavemente los músculos debajo de la piel.

Descripción paso a paso

La Cabeza:

Toques en la coronilla, las sienes, la región occipital y la base del cráneo.
La frente, las cejas, los parpados.
La nariz.
Las mejillas.
Los oidos y el área alrededor de ellos.
El área alrededor de la boca.

La Mandíbula:

La región anterior del cuello.
Recuerda hacer el masaje con mucha suavidad.
Da pequeños toques y masajea la parte de atrás del cuello con movimientos suaves y lentos desde la garganta hasta los hombros.
Coloca ambas manos suavemente en los hombros del bebé.
Acarícialo en dirección al pecho desde el cuello hasta los hombros.

Hombros y brazos:

Forma un anillo con tus dedos indice y pulgar en torno
al bracito del bebé. Empieza la caricia por la zona de la axila y sigue hacia abajo a lo largo del brazo. Ten mucho cuidado al Ilegar al codo pues es una región muy sensible. Sólo en la muñeca practica movimientos giratorios,siempre con suavidad

Estómago:

Masajea en forma circular el área del estómago. (Los genitales quedan incluidos en el masaje que va desde el estómago hasta los muslos). Acaricia el vientre moviendo las manos en forma circular en el sentido del reloj y empezando siempre debajo de las costillas.

Piernas:

Acaricia cada piema con toda la mano, presiona ligeramente los muslos, debes realizar movimientos giratorios sólo en los tobillos. Flexiona ligeramente las piernas y las rodillas ejerciendo una presión suave en los muslos sobre el tronco.

Tobillos y pies:

El masaje en la planta de los pies es sumamente relajante. Comienza presionando los deditos, luego recorre la planta y vuelve a los dedos. El masaje en los pies también ayuda a aliviar el dolor de estómago. Con el pulgar presiona ligeramente la planta del pie. Acaricia suavemente cada dedito.

Espalda:

Voltea al bebé boca abajo.
Comienza con movimientos largos y lentos que incluyan la cabeza, el cuello, la espalda y las piernas, siempre hacia abajo en una sola dirección.
Suministra pequeños golpecitos suaves en los hombros y la espalda masajeando suavamente con las yemas de tus dedos, con movimientos en pequeños círculos.
No masajees la columna vertebral, sólo coloca las manos y deja que el bebé sienta tu calor. Puedes hacer circulitos a lo largo de la columna.
Coloca tus manos debajo de las nalgas del bebé y a partir de allí acaricia las piernas presionando con delicadeza.

Nalgas y piernas:

Cuando Ilegues a los pies vuelve a empezar desde arriba.
Ten cuidado al pasar la mano por la zona posterior a la rodilla pues si aprietas demasiado puede dolerle.
Con movimientos lentos y suaves, finaliza el masaje bajando desde la cabeza y la espalda hasta los dedos de los pies, cálida y amorosamente.

RECUERDA:

  • Repite estos ejercicios las veces que lo creas necesario.
  • Hazlos en el momento que consideres más adecuado para tí y para el bebé.
  • No te angusties si el bebé inicialmente no colabora... inténtalo de nuevo, un poco más tarde.
  • Finalmente: hay muchas formas de expresar amor a tu bebé, ésta es sólo una de ellas...

Nota: Informacion obtenidad de http://www.abranpasoalbebe.com/.

6 oct 2006

!Foto¡


Esta foto fue publica en la jornada jajaja...

5 oct 2006

El crimen perfecto de nuestro jefe de sitio NOWHERELAND.

Se busca 100 millones de europesos:

El pasado muy pasado.

El pasado.

El presente o sera el pasado??

El padrote.

¿No pregunte que materia daba....?:

El académico 1

El académico 2

El académico 3

¿No pregunte que vendía ...?:

El vendedor 1

El vendedor 2

Unos momento en su vida:

¡Como que ¡gano! Calderón si mi gallo era el PEJE....

¡Estos jijo no escriben nada son unos ........!

¡Que haré con estos ch.... .... se me hace que los voy a vetar!

¡Quien Ch..... escribió esto de mi.......!